El consumo de lácteos en Argentina sufre un nuevo revés en el primer cuatrimestre de 2026, con una caída del 2,1% en litros de leche equivalente.
El consumo de productos lácteos en Argentina ha registrado un significativo retroceso durante el primer cuatrimestre de 2026, consolidando una tendencia preocupante de disminución del poder adquisitivo y cambios en los patrones de compra de los hogares. Datos recientes del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA) revelan una contracción del 1,5% en el volumen de ventas al mercado interno en comparación con el mismo período de 2025. Si se mide en litros de leche equivalente, la caída se profundiza al 2,1%.
Profundización del Deterioro en Abril
El informe, al que accedió Agencia DIB en base a cifras oficiales de la Dirección Nacional de Lechería, señala que el mes de abril de 2026 fue particularmente crítico, con un volumen de ventas un 4,7% inferior al de marzo. En términos de litros de leche equivalente, la disminución mensual alcanzó un alarmante 5,8%.
Esta situación reafirma una tendencia a la baja que el sector ha venido observando en los últimos años, con el consumo interno de lácteos manteniéndose en uno de los niveles más bajos de su serie histórica. De hecho, el único registro que superó negativamente al actual fue el del primer cuatrimestre de 2024, un período directamente impactado por la fuerte devaluación de diciembre de 2023 y el consecuente salto inflacionario.
Impacto Económico y Nuevos Hábitos
El OCLA enfatiza que el deterioro de los ingresos reales de la población es el principal motor de esta contracción, ya que las familias se ven obligadas a destinar una porción mayor de sus presupuestos a otros gastos esenciales. En este contexto económico desafiante, el observatorio también ha documentado un marcado crecimiento en las ventas informales y en el consumo de productos sustitutos más económicos. “Hemos observado un fuerte aumento en la demanda de productos que, por su precio, reemplazan a los lácteos tradicionales, como rallados, bebidas a base de lácteos y margarinas, entre otros”, indicaron desde el Observatorio.
Los Quesos, la Excepción Positiva
La caída en el consumo no ha sido uniforme en todas las categorías de lácteos. El segmento de los quesos, que constituye aproximadamente el 50% del destino total de la leche producida en el país, ha sido la única categoría que mostró un crecimiento, tanto en la comparación mensual como en el acumulado anual, con incrementos del 3,6% y 2,6% respectivamente. Por el contrario, la leche fluida y la leche entera experimentaron bajas significativas, con retrocesos acumulados del 2,1% y un drástico 23,6%, respectivamente.
Según el OCLA, una parte considerable de la leche cruda que no encontró salida en el consumo diario fue redirigida hacia la elaboración de productos menos perecederos, principalmente quesos y para exportación. “Para los quesos, que son el principal rubro de elaboración y comercialización, se ha producido una recuperación total de volumen. Es claro que este rubro, junto con las exportaciones, absorbió gran parte del aumento del volumen de leche”, detalla el informe.
Sin embargo, esta recuperación del sector quesero también estuvo ligada a una intensa competencia de precios. Muchas empresas optaron por mantener los volúmenes de venta a través de agresivas promociones, descuentos y la oferta de productos más accesibles, lo que sugiere un mercado altamente competitivo en un entorno de consumo restrictivo.
Junín Popular Todas las noticias en un solo lugar. Somos el medio digital independiente más popular de la ciudad y de la región, comprometidos en informar.
