La Sociedad Rural de Junín reclamó por fallas en una compuerta de la Mar Chiquita

El vicepresidente de la SRJ, Gustavo Frederking, consideró que, por el mal funcionamiento, el protocolo no se está cumpliendo y exigen una respuesta

La creciente preocupación por el manejo de las aguas en la Región de Junín alcanzó un punto de ebullición. Con una temporada que ya registra volúmenes de precipitación superiores a los parámetros normales, la Sociedad Rural de Junín (SRJ) ha encendido las alarmas al denunciar públicamente una falla crítica en el sistema de compuertas de la emblemática laguna Mar Chiquita.

La entidad rural sostiene que esta avería no solo incumple el protocolo de manejo hídrico, sino que también amenaza con retener caudales vitales, poniendo en grave riesgo de inundación a la producción agrícola y ganadera.

En un diálogo exclusivo con Democracia, Gustavo Frederking, vicepresidente de la SRJ, expuso la magnitud del problema. La queja se dirige de manera frontal a la Dirección de Hidráulica, el organismo provincial que detenta la competencia para la reparación, mantenimiento y operación de estas estructuras de regulación. «El pedido principal es a la Dirección de Hidráulica, porque es el que tiene la competencia del manejo y reparación de las compuertas», sentenció el dirigente.

La preocupación de la SRJ radica en la función esencial de la Mar Chiquita como nudo regulador dentro del complejo sistema fluvial de la zona. Frederking puntualizó que una de las cuatro compuertas está inoperativa. «Nos preocupa básicamente la regulación del agua, que es fundamental en lo que es un sistema fluvial y en lo que es la Mar Chiquita hay una compuerta que está funcionando mal hace un tiempo y obviamente ahora queda en evidencia por la cantidad de agua que hay», detalló.

La situación es crítica a la luz del protocolo vigente. «De acuerdo con el protocolo, hoy deberían estar las cuatro compuertas abiertas enteras porque se superó el número de cota —la altura del agua que se puede medir—, y hay tres y media sería, porque una está como caída y eso hace que se retenga el agua», explicó Frederking.

Este mal funcionamiento, según la SRJ, resulta en un incumplimiento claro de las normativas establecidas, lo que exige una acción inmediata. «De alguna forma el protocolo del manejo de las compuertas no se está respetando y nuestro pedido es que urgentemente Hidráulica lo arregle», enfatizó el vicepresidente.

El llamado a la acción es un pedido de auxilio preventivo: «Está lloviendo mucho y obviamente necesitamos que el agua se vaya, que escurra para que no se inunden los campos», dijo Frederking, dejando en claro que cada día que pasa con la compuerta fallida aumenta el riesgo de una catástrofe hídrica en la llanura productiva.

Telaraña burocrática

La queja de la Sociedad Rural trasciende el mero desperfecto técnico y se adentra en el terreno de la gestión y la burocracia. Frederking no solo apuntó a Hidráulica, sino que también puso en la mira a otros actores clave en la administración del recurso hídrico: los Comités de Cuenca y la Autoridad del Agua (ADA).

«Nosotros venimos planteando también hace tiempo que se deberían delimitar bien las responsabilidades de las jurisdicciones», subrayó el ruralista. El argumento es que la multiplicidad de organismos intervinientes (con el Comité de Cuenca A2, presidido por la intendenta de General Arenales, Érica Revilla) genera una superposición de competencias que a menudo resulta en inacción.

Si bien Hidráulica es la entidad designada para la reparación, la responsabilidad de vigilancia recae también sobre los Comités de Cuenca. «Desde el Comité de Cuenca pueden reclamar estas cuestiones y tienen que estar atentos a ver el estado de las compuertas, si se está cumpliendo el protocolo. Entonces todos tienen responsabilidad, aunque Hidráulica sea el principal por estar designado para ese fin», advirtió Frederking, sugiriendo una corresponsabilidad en el monitoreo que parece haber fallado.

Oportunidad perdida

El directivo de la SRJ no dejó pasar la oportunidad de señalar la falta de previsión y mantenimiento durante el período de estiaje. Lamentó que la extensa sequía que azotó la Región, si bien fue una calamidad, representaba el momento ideal para las tareas de infraestructura. «En ese momento de sequía, a pesar de lo lamentable de la situación, era más fácil trabajar en reparación y mantenimiento porque cuando hay mucha agua se hace más dificultoso el trabajo», indicó. La desatención durante la sequía, sostiene la SRJ, es el germen de la crisis actual.

Finalmente, el reclamo de la Sociedad Rural se eleva a una solicitud de revisión integral del manejo del agua. Frederking fue contundente al afirmar que el actual protocolo, que establece el funcionamiento de las compuertas, data de hace muchos años y ha quedado desactualizado frente a las realidades hídricas contemporáneas.

«El tema del agua es algo que venimos hablando hace mucho y habría que encauzarlo. No se está llevando a cabo correctamente, como nosotros pensamos que debería ser», afirmó. La irrupción de «canales clandestinos» y modificaciones en el paisaje hidráulico regional implica que el volumen de agua que ingresa al sistema hoy supera las previsiones del viejo protocolo. «Habría que analizar la posibilidad de cambiar ese protocolo que fija el manejo de las compuertas», concluyó Frederking, dejando sobre la mesa no solo un reclamo de urgencia, sino una profunda crítica a la visión de largo plazo.

Fuente diario democracia

⚠️ Para comentar, asegurate de haber iniciado sesión en Facebook desde tu navegador.
data-lazy="true">

Noticia recomendada

Arsénico en Junín: Piden un informe sobre el estado del agua

La concejal de La Libertad Avanza Oficial Belén Veronelli solicitó que se eleve un cronograma …