Aumentaron las consultas de Salud Mental en el Hospital de Junín

El fenómeno afecta tanto a sectores vulnerables como a pacientes con prepaga. Según los registros del HIGA

La salud mental en la Región ha dejado de ser una problemática silenciosa para convertirse en una urgencia estadística que desvela a las autoridades sanitarias bonaerenses. Desde el Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) «Dr. Abraham F. Piñeyro» de Junín, advierten sobre un incremento «sostenido y significativo» en la demanda de asistencia, un fenómeno que los especialistas vinculan directamente con el actual contexto de crisis socioeconómica que atraviesa la población. Desde la institución destacan que «la incertidumbre financiera, la pérdida de empleo y la degradación de los lazos sociales están configurando un nuevo perfil de paciente que llega al sistema público con cuadros de angustia, depresión y descompensaciones agudas».

De acuerdo con el balance pormenorizado del último año, el centro de salud, un engranaje referente del segundo nivel de atención en el noroeste de la Provincia, detectó que el aumento no solo se limita a la atención ambulatoria programada. El sistema ha sido desbordado por un alza inusual en las consultas por guardia y los ingresos a las salas de internación.

Para las autoridades, un dato clave que describe el momento económico actual es el cambio en la demografía del usuario. «Se registró un crecimiento exponencial de pacientes que poseen cobertura de obra social o medicina prepaga», detallaron. Ante el aumento de las cuotas, la imposibilidad de costear copagos o el achicamiento de las cartillas de prestadores privados, miles de familias recurren ahora al hospital público como único dispositivo de referencia regional con capacidad de respuesta técnica.

La doctora Cintia Santarelli, jefa del Servicio de Salud Mental del HIGA Junín, puso especial énfasis en un área extremadamente sensible y hoy bajo máxima presión: el sector infantojuvenil. La solicitud de turnos para niños y adolescentes de Junín y toda su zona de influencia no ha dejado de crecer en los últimos doce meses, obligando al hospital a redoblar esfuerzos y reforzar el recurso humano especializado. «Los motivos de consulta responden a un espectro diverso de situaciones clínicas de altísima complejidad. Estamos viendo padecimientos que requieren abordajes integrales e interdisciplinarios que van mucho más allá de la respuesta médica tradicional», explicó la especialista.

La problemática en menores presenta aristas preocupantes. Los especialistas detectan una baja en la edad de inicio de trastornos de ansiedad y cuadros relacionados con la violencia intrafamiliar y el consumo. Para enfrentar esta verdadera marea de casos, el hospital debió consolidar un equipo interdisciplinario que hoy funciona como una red de contención frente al vacío asistencial de otros sectores. La estructura cuenta con médicos especialistas en psiquiatría de adultos e infantojuvenil, licenciados en psicología, psicopedagogos, residentes en formación, una licenciada en musicoterapia, acompañantes terapéuticos y un cuerpo de trabajadoras sociales que analizan el entorno de cada paciente.

La estrategia oficial no es solo reactiva; apunta a evitar que el paciente llegue a la instancia traumática de la internación. Para ello, se han fortalecido los dispositivos grupales y de prevención, entendiendo que la salud mental debe abordarse desde la comunidad y no solo desde el aislamiento hospitalario.

Uno de los pilares de la actual gestión asistencial es la implementación de talleres diarios. Estos espacios han dejado de ser vistos como actividades complementarias o meramente recreativas; hoy son considerados herramientas clínicas de intervención central para garantizar la continuidad del cuidado. «Se brindan tanto a usuarios que se encuentran en tratamiento ambulatorio como a aquellos que cursan instancias de internación en sala de Salud Mental», detalló Santarelli.

Estos talleres son el germen de un proyecto más ambicioso que incluye consolidación definitiva de un dispositivo de Hospital de Día. Este modelo permitiría que pacientes con patologías graves reciban un tratamiento intensivo durante varias horas del día sin perder el vínculo con su familia y su entorno, reduciendo drásticamente las tasas de re-internación.

En cuanto a la infraestructura operativa, el HIGA Junín ha logrado mantener una guardia activa de Salud Mental que funciona de lunes a lunes, cubriendo la franja crítica de 8 a 20 horas. Este dispositivo contiene las urgencias que llegan desde la calle o derivados de centros de salud de menor complejidad.

Además, durante el segundo semestre de 2025 se pusieron en marcha dos dispositivos de vanguardia. Un grupo específico para el abordaje de consumos problemáticos y un taller grupal orientado a niños de entre 6 y 8 años, una franja etaria que comenzó a mostrar signos de padecimiento psíquico con una frecuencia que no se registraba en décadas anteriores.

La consolidación de estos equipos de excelencia se dio, en gran medida, gracias a una decisión política sanitaria: la continuidad laboral de los residentes de la Provincia de Buenos Aires. Este esquema permite que los profesionales que terminan su formación en el hospital permanezcan en la planta permanente, garantizando que el conocimiento adquirido y el vínculo con el paciente no se pierdan. Es, en definitiva, lo que asegura la estabilidad de los tratamientos bajo los estrictos lineamientos de la Ley Nacional de Salud Mental Nº 26.657, que exige la interdisciplina y el respeto por los derechos del usuario.

Este crecimiento y fortalecimiento del servicio cuenta con respaldo institucional. El equipo directivo del hospital, encabezado por el doctor Fernando Crocco y los directores asociados Cristina Cerulli, Cristina Tejo y Mario Scévola, ha priorizado la partida de insumos y recursos humanos para Salud Mental, entendiendo que es el área donde más se refleja el impacto de la crisis social.

La articulación no es solo interna. Existe un trabajo coordinado con la Región Sanitaria III, bajo la supervisión de Lucrecia López y Gimena Michelozzi, para que el hospital no sea un compartimento estanco. Dentro del edificio de la calle Lavalle, el Servicio de Salud Mental trabaja codo a codo con áreas como Clínica Médica, Emergencias, Pediatría, Infectología, Cuidados Paliativos y la Unidad de Género y Diversidad. Esta mirada transversal busca dar respuestas oportunas a la complejidad clínica de un paciente que, muchas veces, llega al hospital no solo con un problema psíquico, sino con una salud física deteriorada por la falta de controles previos y una realidad social que lo empuja al límite.

Consultas Infantojuveniles. Se estima un incremento que supera el 35% interanual. Este fenómeno no solo responde a casos locales de Junín, sino que consolida al hospital como el nodo de referencia para toda la Región Sanitaria III.

Perfil del paciente. Por primera vez, se observa una paridad entre pacientes sin cobertura y aquellos que poseen obras sociales o prepagas, lo que indica que el sector privado está fallando en brindar respuestas rápidas a las patologías mentales de niños y adolescentes.

Abordaje temprano. La puesta en marcha del taller para niños de 6 a 8 años a fines de 2025 fue la respuesta técnica a una baja en la edad de inicio de los padecimientos, asociados mayormente a trastornos del aprendizaje y dificultades en la socialización post-pandemia.

Fuente: Diario Democracia

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